Supongamos que hay un padre cualquiera, con una hija en edad escolar y que ésta vaya a un colegio público, supongamos que la niña vaya a sexto curso y que para renovar la solicitud de comedor o para que el colegio le preste los libros de texto, haya que presentar los mismos documentos por cualquier papeleo: fotocopia del D.N.I. de ambos padres, libro de familia y demás papeleos de hacienda y seguridad social, documentos que se llevan entregando desde preescolar en el mismo centro lo que equivaldría a 8 más 8 por 2 igual 32 fotocopias del D.N.I. de los padres, más 16 del libro de familia que son unas 3 páginas igual a un mogollón de papel inútil que hubiésemos ahorrado con una simple base de datos del alumnado: y todo nos quedaría en unas páginas escaneadas y sus actualizaciones... pero algún día llegará el siglo 21 a mi país...supongo. (aviso: los hechos aquí relatados son pura ficción, cualquier parecido con la realidad es casualidad pura y dura)