Había una vez un pastor llamémosle Mariano, que tenia un rebaño de borregos y ovejas en un campo seco por la crisis de agua, preocupado por que su rebaño no podía comer decidió hacerle caso a unos amiguitos Europeos que le dijeron que más allá del precipicio habia un pasto hermoso, pero que no llegaría con todo el rebaño. A Mariano le daba igual sacrificar a sus ovejas enfermas, a los mas jóvenes del rebaño, siempre que salvara a las mas gordas y productivas a las que cariñosamente llamaba empresarios, así se dispuso para el viaje y al frente del rebaño no veía cómo atrás iban quedando las mas viejas y enfermas, que algunas nuevas se perdían en el viaje hacia rumbos nuevos, pero eso no importaba mucho el seguía con sus ovejas gordas y las animaba no les decía arre arre sino ERE ERE. al borde del precipicio comenzaron a abandonarle las ovejas gordas y los demás borregos que le seguían estaban cansados y hambrientos y no veían los brotes verdes por ...
Abogado del Diablo