Había una vez un pastor llamémosle Mariano, que tenia un rebaño de borregos y ovejas en un campo seco por la crisis de agua, preocupado por que su rebaño no podía comer decidió hacerle caso a unos amiguitos Europeos que le dijeron que más allá del precipicio habia un pasto hermoso, pero que no llegaría con todo el rebaño. A Mariano le daba igual sacrificar a sus ovejas enfermas, a los mas jóvenes del rebaño, siempre que salvara a las mas gordas y productivas a las que cariñosamente llamaba empresarios, así se dispuso para el viaje y al frente del rebaño no veía cómo atrás iban quedando las mas viejas y enfermas, que algunas nuevas se perdían en el viaje hacia rumbos nuevos, pero eso no importaba mucho el seguía con sus ovejas gordas y las animaba no les decía arre arre sino ERE ERE. al borde del precipicio comenzaron a abandonarle las ovejas gordas y los demás borregos que le seguían estaban cansados y hambrientos y no veían los brotes verdes por ningún lado y aquel precipicio les parecia un sacrificio muy grande a los que no todos podrían sobrevivir...continúa.
Conversación de la parada de guaguas (autobuses para los demás): “este es peor que Alí Babá, que solo tenía cuarenta ladrones, porque el Pp tienes más de cuarenta mil”; todo esto refiriéndose al funcionario Rajoy, pero como que del cuento sólo sabía el título, ya que Alí Babá robó y mató a los ladrones, no los ayudaba ni los exculpaba.
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